La complejidad de las relaciones personales y sexuales, junto a la evolución que ha experimentado la vida, plantea muchas preguntas a nuestros hijos e hijas. En esta entrada abordamos algunos de esos temas y ciertas creencias falsas que debemos desmitificar para hacer más cotidiano este tema.
Algunas personas creen que el sexo es algo sucio o malo para las personas. Pero no es cierto. La sexualidad es una de las formas que tenemos los seres humanos para comunicarnos, darnos cariño y placer y, sobre todo, divertirnos juntos. Es algo natural que no se puede reprimir, siempre que se tenga todo el cuidado posible.
Casi todos hemos escuchado alguna vez en nuestra infancia que si dos personas se dan un beso en la boca o se acarician los genitales, la mujer se quedará embarazada. Por supuesto, no es así. Para que se produzca un embarazo, es necesario que el hombre y la mujer realicen el coito; aunque también puede haber embarazo si el hombre eyacula en la entrada de la vagina de la mujer.
Hay también otras ideas más perjudiciales; por ejemplo, que para que una mujer se pueda quedar embarazada es necesario hacer el amor más de una vez. Error. Incluso, hay quien piensa que la primera vez que una mujer realiza el coito no se puede quedar embarazada. Otra equivocación.
La realidad es que el embarazo se produce cuando se une un óvulo de la mujer con un espermatozoide del hombre, y ésto puede ocurrir en una sola penetración, aunque sea la primera, y en cualquier posición ya que, también, hay mucha gente que se piensa que si se realiza el coito de pie, no hay embarazo. De nuevo, otro falso pensamiento.
Desgraciadamente, hay otra afirmación incorrecta en perjuicio de las mujeres. Se dice que, cuando una chica tiene relaciones sexuales con varios chicos son unas prostitutas. No es cierto, ya que: una prostituta es la mujer que cobra dinero a los hombres a cambio de mantener relaciones sexuales con ellos.
También hay hombres que lo hacen (aunque la concepción de uno y otro, no es la misma). Lo importante en este punto es saber elegir: cuándo, con quién y por qué hacer el amor.
También hay hombres que lo hacen (aunque la concepción de uno y otro, no es la misma). Lo importante en este punto es saber elegir: cuándo, con quién y por qué hacer el amor.
En definitiva, desde pequeños nos intentan educar para que tengamos una visión totalmente equivocada del sexo, como algo desconocido, malo, prohibido... Debemos cambiar esa concepción porque la curiosidad está latente cuando se es más pequeño y, cuanto mejor informados estén, menos errores cometerán.


